martes, 16 de junio de 2009

El esperado reencuentro con Natalia, mi hija...(carta)

Te escribo para contarte como fue este momento tan esperado por tantos anos. Estoy en un teclado Americano y no encuentro las tildes y por supuesto no hay egne, asi que no estare refiriendome a esa preciada parte del cuerpo cuando diga ano.
Ya sabes que mi hija vino a este pais a principios del ano 2001 a encontrarse con su padre y a cumplir su sueno, que no es exclusive de ella, sino tambien el de muchos jovenes. Ella tuvo muy claro desde nina que queria venir para USA y puedo decir que muchos de esas metas, con tan solo 26 anos ya los ha cumplido. Yo tengo 53 y aun tengo muchas por cumplir… pero bueno, este no es el caso, aqui, prosigo…
Ella organizo muy entusiasmada su viaje, que pago ella misma con sus ahorros y despues de vencer mil obstaculos, (tuvo algunos problemas técnicos con su pasaporte argentino que se hallaba vencido) partió muy entusiasmada para este mundo que muchos añoran, ilusionada con el “sueno Americano”. Por mi parte no lo alimenté para nada, pues nunca lo tuve, así que puedo decir que ella solita lo fue forjando y lo concreto.
Acá se encontró con “Petete” su padre, quien ya se hallaba hacia algunos meses y ambos estaban muy contentos de verse en otro ámbito distinto al de Cartagena.
Algo curioso sucedió antes de venir. Nati tenía pasaje para el día 21 de febrero y esperaba celebrar su cumpleaños acá el día 23 con su papa. Ella le había comentado, que lastima que no lo había sacado para una fecha anterior, pues ya le habían entregado el pasaporte en la embajada argentina. Entonces Petete le pidió que adelantara el viaje para tres días antes, que el le repondría el dinero que costaba el cambio de fecha en el tiquete; y ella así lo hizo, con lo cual arribo aquí 3 días antes.
Pero la vida pone pruebas muy difíciles a veces…y Natalia pago su sueño con un precio demasiado alto y doloroso, su padre enfermo al día siguiente, aquejado aparentemente de una fuerte gripe y al tercer día de su estadía aquí, murió en un hospital, solo y lamentado no poder brindarle a sus hijos todo cuanto había sonado, pues por primera vez en su vida estaba ganando tal cantidad de dinero que jamás habia visto en sus manos tanto junto y propio, producto de su trabajo sostenido desde que habia llegado unos meses antes.
Desde que enfermo tuve un mal presentimiento y estaba todo el día pendiente del tema de su salud. La noche anterior, Naty y Mariana, su compañera, lo dejaron en el hospital y cuando volvieron a la mañana siguiente se encontraron con la noticia de que ya había fallecido.
Esa mañana cuando Naty me llamo, yo le pregunte angustiada… “hija, como amaneció tu papa?”… ella se quedo callada… y después me dijo: “mami, mi papa se murió”… yo me quede helada y paralizada, no alcanzando a comprender la dimensión de lo que estaba escuchando. Sencillamente no lo podía creer.
NO!... fue lo único que atine a decir… NO!! y lo repetía, esperando que ese no, devolviera lo que ya era irremediable. Enfrente mío, David, me preguntaba con sus ojos ansiosos…que paso, mami?...
Me encontraba en una encrucijada, por un lado tenia a mi hija diciéndome en estado total de consternación que su padre había muerto y por el otro… como le decía a mi hijo que su amado padre, ya no estaba mas?...
Esto historia que ya conoces y que la recuerdo para que comprendas, lo que significa para mi este país, que solo lo he relacionado con la tristeza profunda de llevarse a un ser que aunque no estábamos juntos como pareja, seguía siendo mi esposo. Su partida significo una gran perdida en mi vida pues era como mi hermanito, como mi amigo querido, como el hijo que me llamaba casi diariamente a preguntarme detalles sobre su negocio que prosperaba día a día y que además ponía en práctica los consejos que yo le daba.
Después, los sucesos que siguieron han sido tremendamente dolorosos, pues para rematar, Nati decidió un buen día quedarse ilegal y empezó el verdadero calvario para mi, pues hasta ayer no volví a verla.
Ya hace algunos meses ella empezó sus trámites para legalizarse, con lo cual no me atreví a pedir la visa, pues temía que me rechazaran la solicitud. Por versiones que van y vienen en “radio bemba” y de las cuales, una mortal común y corriente como yo no sabemos si son ciertas o no… hablan de los accesos que los gringos tienen a nuestra información y dizque saben absolutamente todo sobre nosotros… pero por las dudas, solo solicite la visa cuando Nati ya tenia la aprobación de su residencia.. Cuando fui a la entrevista en el consulado americano, lo hice bastante tranquila, porque además gozaba con la expectativa de verla a fin de año en Argentina, cuando ella viajaría a vernos.
Así que baje la ansiedad que a veces le pongo a las cosas y fui a la cita, pensando en nada, muy relajada… resulto que si me la dieron y cuando la llame para darle la noticia, ella me dijo, “Mami, quiero que te vengas ya para acá”…
Entonces, fíjate lo que son las cosas. Al día siguiente me empecé a sentir “rara”. Sentía una opresión en el pecho y el Corazón me saltaba constantemente. El aire me faltaba y empecé a pensar en la muerte. Pero con tanta certeza que mi pena consistía no en morirme, sino que mi hija no me viera antes de que eso ocurriera. Ahora puedo decirlo tranquilamente porque ya paso.
Si, me dirás… pero como…no estabas feliz?.. y si… lo estaba. Pero había albergado tanto dolor en mi Corazón con la partida de mi hija, con los sucesos que le toco vivir y luego con su ausencia tan prolongada, que parecía que tanta dicha ya no cupiera en mi Corazón y me puse tan mal que Jorge tuvo que llevarme a la madrugada siguiente al hospital, donde me hicieron electro y todas las pruebas del “mango”, a ver que tenia. Y no tenia nada. Solo miedo a tanta felicidad y la sinfonía de emociones me tenían en estado de delirio total.
Empecé a organizar el viaje para 8 días después y con muchos impedimentos pues en la semana previa al viaje se me rompieron dos dientes, se me daño el computador, se estropeó el teléfono, me toco ir a comprar los lentes al no pasar la prueba de la vista para la licencia de conducir, perdí la primera prueba teórica para la misma y finalmente me sometí a un tratamiento de conducto en una muela que me atenazaba de dolor…mejor dicho chicho… parecía que mi mente con sus temores iba poniéndome trabas al tiempo que lo que debía hacer, era estar disfrutando del esperado reencuentro. Y es que a veces ni yo misma me lo creía, quizás en el fondo no me creía merecedora de tanta dicha.
Pero hubo un momento, en el que me reprendí y decidí cambiar la frecuencia. Me puse en sintonía con la providencia con la cual Dios y la virgencita me estaban regalando y me apropie de ese sueño que venia atesorando en mi Corazón durante los últimos 7 anos de mi vida.
Cuando tome el avión me imagine que el viaje iba a ser una tortura y lo fue hasta cierto punto, porque 10 horas metida dentro de esa “lata”, son una verdadera prueba para mi claustrofobia.
Hubo un momento en que en la incomoda silla empecé a dormitar un poco y cuando estaba en el estado previo, el avión empezó a moverse como una batidora y mis compañeros dijeron que sentían olor a quemado, que yo misma en mi paranoia también percibí. Pero al rato el avión se calmo y todo volvió a la normalidad menos mi sueño que había desaparecido totalmente.
Recuerdo que en medio del estupor por temor producido durante el hecho, le dije a la virgencita: “por favor, permíteme aunque sea, ver a mi hijita”… y después de eso una paz se me instalo totalmente en el Corazón.
Aterrizamos tan bien que no se sintió el choque del tren de aterrizaje con el pavimento y hubo un momento que mire hacia afuera de la ventanilla y ya se divisaba el aeropuerto desde tierra. Uf!...que alivio!
Bueno, ahora venia la prueba de migraciones. Ahí todo se desarrollo divinamente. Quien me atendió fue un manizalita (colombiano), mas que amable, amoroso, que me dio una calida bienvenida a este país, al cual siempre le había tenido un poco de aprensión fomentada ampliamente por Elías Menassa mi padre, quien era anti-gringo.
Nati me había pedido que por favor no llorara en el aeropuerto, pues como ella bien dice: “Este país endurece el Corazón”. Yo le contesté que no iba a poder evitarlo, pues todos los que me conocen saben que tengo la lagrima flojita y que lloro hasta cuando veo llorar a otros. En los últimos días lloraba constantemente durante cualquier momento en que imaginaba ese ansiado momento del abrazo con Nati.
Pero, contrariamente a lo esperado, estaba relajada y cuando vi desde lejos esa bella estampa que tiene mi muchachita solo pude sonreír. Entonces fue ella quien rompió el dique y se puso a llorar y yo por supuesto la acompañé…jijijiji
Encontré a toda una mujer, porque la última vez que la vi era una niñita de 17 anos. Tiene su propia vida, así como sus ideas, como sus otras metas que ya han remplazado a las ya cumplidas. Estoy ahora desde el living de su casa acompañándome de su tres gatos, de Keat, su esposo, quien aun duerme en la habitación de arriba, en su día de descanso.
No he visto mucho aun, de este “mundo inventado”, pues solo he tenido ojos y oídos para mi “muñeca”, a la cual le he prodigado todos los mimos que le debía y que aun le sigo debiendo. Los hijos son para los padres, siempre como niños aun y no se si eso es bueno o no…pero es así…
Me estoy tomando un merecido descanso después de la semana tan intensa que tuve y dándole gracias repetidamente a Dios y a la virgen María por este maravilloso momento. La “michu” ávida de cariño se mete en mis costillas…
Se que quieres conocer los detalles, por eso te conté todo. Si no te avise antes es porque tenia miedo de que con mis palabras, fuera a bloquear este evento maravilloso, pero gracias por haberme acompañado muchas veces en mis momentos de tristeza y desolación.
Te seguire contando… gracias por tu compania…
Judy

2 comentarios:

  1. Me he emocionado tanto que no he podido evitar yo que mis lagrimas tambien salieran. se lo que has vivido porque mi hijo mayor llevaba 4 anos sin ir a colombia y cuando hace una semana mi jija me pidio que me conectara y los vi a los dos alli junto a mi madre, que sonreia feliz, senti una alegria inmensa pero tambien un dolor en el peho por no estar yo cerca. dos dias despues ambos me cantaban el happy birthday con un pudin con velitas y todo frente al omputador. se cuanto duele la ausencia de los hijos aunque ellos ya sean adultos y esten cumpliendo los suenos que nosotras esperamos tanto para cumplir

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  2. Me he metido tanto en tu historia que mis lagrimas no cesan...Un beso y un fuerte abrazo!
    Marthyca

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